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lunes, 5 de noviembre de 2012

Leonardo Favio.
Los ídolos nunca mueren.


Leonardo se fue de gira.
Dicen por ahí, que en el cielo querian oir “Fuiste mía un verano” y, como no conseguían su disco, lo llamaron de urgencia.
Él siempre fue un gran amigo del barba. No podía decirle que no.
A lo mejor estará jugando a la pelota con algún pibe vago.
¿Se habrá encontrado con su amigo Carlitos, a quien tanto quería y deseaba volver a ver?
Me juego a que está sentado en algún lugar tranquilo –bueno, dicen que allá arriba siempre se está tranquilo– componiendo una bella canción de amor, como aquellas que escuchamos cuando éramos pibes. Esas que le cantábamos a la chica que nos enamoraba: “Cada piba que pase con un libro en la mano, me traerá tu nombre… como en aquel verano...”
Que otra vez será, que otra vez será… tierno amanecer, se que nunca más…”
Leonardo Favio fue y será mi ídolo toda la vida.
Con su cine me emocioné.
Con sus canciones me enamoré.
Leo querido, sé que te preocupaba salir de la memoria de los pueblos, quedate tranquilo, no nos vamos a olvidar de vos. ¿Cómo hacerlo?
Seria como olvidarnos de nuestra juventud. De nuestras ilusiones.
De nuestros sueños que crecieron arrullados por tus melodías.
Que otra vez será, que otra vez será… tierno amanecer, se que nunca más…”
¡Ah me olvidaba!, quiero pedirte que si lo ves a mi viejo, que tanto te admiraba, le digas que lo extrañamos mucho y que, si podés, le cantes “Ella…” Esa fue siempre su canción preferida.
Carlín

2 comentarios:

Graciela Graña dijo...

Asi es amigo, cada uno lleva un recuerdo de la juventud atado a una hermosa canción que lo relaciona.
Ningún ser querido muere, siempre algo de él nos queda y es lo que nos da fuerzas para seguir andando, hasta que llegue el día que nos volvamos a encontrar.

Carlos Cuevas dijo...

Gracias mi coco.